martes, 31 de diciembre de 2019

Anoitecer

Ease your mind
and clear your heart.
Take your time,
every end is a new start.

Something old,something new,
travel north,I'll dream with you.
See the sun unfold as your heart is turning blue,
don't you know I'm waiting for you?

jueves, 26 de diciembre de 2019

Acto I: Caída

Cielos nublados. Oscuridad. Pasadizos inconclusos. Vivir el insomnio de un sueño. Huía de todo aquello que no quería dejar atrás, de sus miedos. Formas opacas y borrosas se aglomeraban en torno a las fronteras de su mente y le extorsionaban intentando sacar todo el aire de sus cansados pulmones color alquitrán.

Era la quinta noche que pasaba huyendo, estático. El corazón encogido a cada momento, temiendo ser el último, temeroso de una racha inesperada de viento que le trajese una mala bocanada de recuerdos en los que atragantarse y vomitar la mitad de sus memorias. Hondo, cada vez más profundo. Y duro.

El destino jugaba al azar con palabras vacías y sentimientos que le rozaban los ojos como balas en fuego cruzado, imposibles de ver, imposibles de no sentir. Letales.

En sus bastos dominios, su propio castillo se le quedaba pequeño. Las paredes se abalanzaban sobre él en busca de los restos de un animal moribundo que buscaba la salida. Todavía estático. Toda una corte más ocupada en sus bailes que en vivir, ignorante del peligro, ignorantes de la vida. Animales que no conocen el dolor y que se creen inmunes. El espejismo de una inmortalidad efímera, perecedera. El placer instantáneo de unos brazos que les agarraban, haciéndoles sentir seguros. Los mismos brazos que se separarían en cuanto los muros se viniesen abajo. Falsas ilusiones de placer momentáneo y pasajero. Inseguridad.

Y entendió que había caído.

Pero también entendió que aquel, ya no era su castillo. Aquel, era un templo en ruinas que dejó abandonado al destino y a sus caprichos pasajeros.

Que se hundiese o no, ya no era problema suyo, sino de aquellos que prefirieron seguir bailando, ajenos al viento y al tiempo, ajenos a la vida.


Desde aquel día, vagaría por el mundo, con su propio corazón como fortaleza. Aprendió de sus errores. Aprendió a huir.




Tocaba seguir, quién sabe dónde.

miércoles, 25 de diciembre de 2019

Salida

Puede que encuentre un pasadizo que me lleve bajo la montaña. Puede que acabe saliendo a altamar, a tierra firme,o que acabe en otro laberinto de recuerdos sin fin. Atrapado en un juego sin reglas en el que todos los jugadores, soy yo mismo.

Aunque a veces,perderse está bien.

Pierde tu rumbo,vaga por ahí buscando nuevos retos, aprende a encontrarte y a vivir en paz con tus decisiones.

Pierde personas, y no temas de ello,pues no hay mayor bien que dejar ir a una persona que nunca estuvo ahí para ayudarte en el camino.

Pierde tus inseguridades, tus miedos, tus demonios, tus falsas apariencias y tus ganas de seguir con aquella farsa que alumbraba las noches con los tonos apagados de un alma que te guía falsamente, buscando un propósito al que agarrarse. Falta de empatía. Inmadurez, supongo. Una talla de recuerdos esculpidos a cincel de diamante, cuidando cada detalle, cada sonrisa y cada momento, que se viene abajo con cada falsa promesa que hiciste. Inocular tus sueños en la piedra blanca y manchar de mentiras cada recuerdo de una estatua con tu forma que quedará aparcada en el fondo de mi estancia. Escondida, solitaria, triste. Infeliz.

Porque una disculpa sin un cambio, es simplemente una manipulación.

Y, desgraciadamente, fui yo quien tuve que aprender a cambiar para aceptar mis disculpas.

Nunca más.




No por tí.

sábado, 14 de diciembre de 2019

CXXVI

"Desmayarse, atreverse, estar furioso,
Áspero, tierno, liberal, esquivo,
Alentado, mortal, difunto, vivo,
leal, traidor, cobarde y animoso.

No hallar fuera del bien centro y reposo.
Mostrarse alegre, triste, humilde, altivo,
enojado, valiente, fugitivo,
satisfecho, ofendido, receloso.
 Huir el rostro al claro desengaño,
beber veneno por licor suave,
olvidar el provecho, amar el daño,
creer que un cielo en un infierno cabe,
dar la vida y el alma a un desengaño:
esto es amor, quien lo probó, lo sabe."

martes, 10 de diciembre de 2019

Blanco

Por dónde comenzar. Mi cabeza da vueltas en un ajetreo de pensamientos cruzados, palabrería, intenciones y preguntas con respuestas que, aunque conozcamos, nos esforzamos en olvidar.

Recuerdos nítidos,saturados, llenos de filtros y de ¿mentiras? se acumulan y dan paso a sentimientos contradictorios. Crónica de nuestra muerte anunciada. Aguas de mayo que caen por nuestros ojos en pleno agosto.

 Hay cosas que ya no volverán a ser igual. Hay sitios que quedarán en la memoria. Y hay corazonadas que quedarán encerradas, acorazadas, dentro de tu corazón. Para siempre. ¿Fue el tiempo un impedimento? ¿Fue la distancia una excusa? Y qué cojones importa ya. Aléjate de esa gente que no sabe lo que quiere, aléjate de las prisas, las falsas dudas, los complejos, las apariencias. Aléjate de todo aquello que no tenga una mínima empatía por ti y por lo que amas. Olvida (pero no del todo) esas noches, abriendo tu alma, los minutos,horas, días y meses que pasaste animándola a crecer, dejar de lado tus prioridades por un mensaje suyo, el sabor del lúpulo en una cerveza artesana, los oasis de paz en una conversación de domingo con un batido de turrón y los abrazos que acababan fusionándote con ella en un orgasmo con tu nombre. Guárdate esos momentos para alguien que sepa cuál es el precio de su propio corazón. 

Porque has aprendido a querer,pero has dejado de sentir. Has envuelto tu vida en el manto de tu egoísmo y te olvidaste que lo que te daba calor no eras tú. Que era yo quién estaba ahí,invisible en el exilio, moviendo hilos y lamiendo mis heridas, para mostrar mi mejor cara a un postor que nunca se postró barato. Y sin embargo, me vendí. 

Y sin embargo, salí ganando. 

Porque aprendí cuál era el precio a pagar. Aprendí a no ceder a chantajes de plata y plomo. Y tú,sin embargo, aprendiste que no conoces el precio de tu corazón. 

Encrucijadas,al fin y al cabo, en las que irónicamente,no siempre se lleva más,quien más da... 

...

¿O sí?




jueves, 3 de enero de 2019

"Ojalá que se llame Amapola,
que me coja la mano y me diga que sola,
no comprende la vida.
Ojalá que empezara de cero
y poderle decir que he pasado la vida
sin saber que la espero"

miércoles, 30 de mayo de 2018

Muñeco

No prometo hacer feliz.

Ni prometo.


Eso queda ya muy dentro de un amasijo de posibilidades, demasiadas como para querer entenderlas.

O como para querer.


Sin embargo, me pediste una mirada, y me acabaste sacando el alma.
Puedes quedártela.
Los dos sabemos que tú la cuidarás mejor.

Que de los dos, uno pone cabeza y otro, sólo corazón.